El sector de dispositivos médicos en México alcanzará este año un valor de mercado cercano a ocho mil 354 millones de dólares, pese a la incertidumbre comercial con Estados Unidos y al entorno global volátil.

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Industrias Innovadoras de Dispositivos Médicos (AMID), la industria mantiene una tendencia positiva impulsada por la inversión, la innovación y la expectativa de beneficios derivados de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Joao Carapeto, presidente de la asociación, señaló que el sector —que engloba estetoscopios, vendas, máquinas de rayos X, máscaras de oxígeno, desfibriladores y marcapasos— ha aprendido a operar en escenarios cambiantes.

“Tenemos que vivir con la incertidumbre, pero es algo normal. Como sector privado estamos acostumbrados, pero estamos más enfocados en la contribución de la industria”, afirmó en conferencia de prensa.

La AMID agrupa a 50 empresas líderes en tecnología médica y mantiene vínculos institucionales con la Cofepris y las secretarías de Salud y Economía.

El sector genera más de 175 mil empleos, de los cuales más de la mitad corresponden a mujeres. Según Carapeto, la principal apuesta hacia adelante es fomentar la innovación.

“Hay varias formas de contribuir con el desarrollo del país. Tres de cada cuatro empresas están dispuestas a inyectar recursos en el país”, agregó.

La AMID anticipa que la modernización del acuerdo comercial traerá nuevas inversiones en 2026. El organismo ha sostenido reuniones con la Secretaría de Economía para colaborar en este proceso, lo que consideran un signo de confianza para el sector.

El tratado ha sido clave para la estabilidad de la industria. “El T-MEC ha funcionado, le ha dado mucho valor a la industria en los últimos años”, dijo, al estimar que también facilitará la importación de equipos y fortalecerá la certidumbre jurídica.

Actualmente, el 96.7 por ciento de las exportaciones mexicanas de dispositivos médicos se dirigen a Estados Unidos, el mercado más grande del sector. Entre 2022 y 2023, México exportó un total de 86 mil millones de dólares en estos productos, que representan 6.1 por ciento del PIB del sector salud.

De cara a la revisión del acuerdo, la industria identifica oportunidades en regulación, reglas de origen, aduanas y nearshoring. En México, 66 por ciento de los dispositivos utilizados provienen de Estados Unidos, lo que podría modificarse mediante procesos más ágiles y competitivos.

El organismo también busca armonizar la regulación entre los tres países y reducir barreras de acceso, con el objetivo de ofrecer productos más competitivos en Estados Unidos y asegurar su disponibilidad en México.

Aunque no existen aranceles para dispositivos médicos terminados, la industria permanece atenta a posibles tasas sobre insumos y apuesta por mantener ambos libres de impuestos.

Ana Riquelme, directora ejecutiva de la AMID, destacó que el avance del sector ha sido posible gracias al tratado comercial.

“El T-MEC actual nos ha permitido avanzar mucho como industria. Le estamos apostando a la innovación”.

La directiva explicó que el sector es altamente regulado y enfrenta el reto de producir mejor y más rápido para competir con otras regiones. Asimismo, expuso la necesidad de simplificar trámites, pues un dispositivo puede cruzar la frontera hasta seis veces durante su fabricación.